jueves 25 de junio de 2009


Coyuntura electoral y cultura.

En cada proceso electoral, los candidatos, se ven obligados a volcar sus propuestas en algún libro oportunista, folleto ad hoc o página web. Uno de los ítems a cubrir en estos trabajos, es el de cultura. Las “propuestas” no suelen pasar de buenos deseos sobre algo que denotan desconocer, más acorde a declaraciones de una aspirante a mis universo, que a un candidato a cargo público. Dicha vacuidad, se origina en la falta de cuadros especializados en la tarea, en la falta de verdaderos partidos políticos donde puedan desarrollarse y en la ausencia de genuina preocupación sobre la cultura como factor decisivo en la construcción de un modelo de país, tanto en los proyectos políticos personales, como en las coaliciones electorales.

El ganador de los comicios, por lo tanto, se verá en la necesidad de comprar hecho aquello que no pudo, no supo o no quiso elaborar. Allí, es donde aparecen los “EXPERTOS” que se han apropiado en las últimas décadas de las políticas públicas de fomento de la cultura, cambiando sin pudor de discurso y vereda política.

martes 14 de abril de 2009

Efemérides

Un catorce de abril, pero de 1976, asumía por segunda vez, la dirección del Teatro General San Martín el Sr. Kive Staiff. De mi búsqueda en hemerotecas, resultó que los diarios de esa semana (y las dos siguientes) no recogieron la noticia, seguramente bajo el alud de novedades (estas sí convertidas en titulares) tales como: "Dictan ley de prescindibilidad de empleados públicos, Suspensión del estatuto docente, Anúlase la opción de salir de país, 12 entidades gremiales intervenidas, Intervienen el Bco municipal, Siete extremistas abatidos, Derogan la ley universitaria, Habrá liberación de precios, Se indexarán las deudas, Incremento tarifario del 30%, Disolución de la Junta Nacional de Granos, Autorizan a intervenir Obras sociales, Se incendian dos estudios jurídicos en Córdoba, Se aplica un nuevo sistema cambiario (La tablita), Deróganse 25 artículos de la ley de contrato de trabajo, Encuentran 5 cadáveres calcinados a la orilla de la ruta, Supresión de Comedores Universitarios, Intervinieron la CGT, El costo de vida aumentó un 18%." Bajo esta catarata de sucesos, la asunción del nuevo director del Teatro Municipal, no encontró cabida en los medios. Hoy, treinta y tres años después, tampoco lo rememoran. Yo me acuerdo. Fue parte de ese proceso.

jueves 26 de marzo de 2009

Esquizofrenia Ética


El 25 de septiembre de 2008, PROTEATRO, se dirigía a la comunidad teatral, por medio de una misiva, diciendo: Proteatro se dirige a la comunidad teatral con el objeto de informar: A partir de una denuncia aparecida en un medio electrónico, haciendo referencia a la función pública desempeñada por el señor Francisco Carcavallo, durante la última dictadura militar. El directorio de este Instituto Proteatro, habiendo corroborado dicha denuncia y en defensa de los valores democráticos que reivindicamos, le solicitamos su alejamiento del organismo.El señor Carcavallo, que integraba este Directorio como representante de los empresarios teatrales nombrado por la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales (AADET), tal como lo exige la ley 156/99, efectivizó su renuncia por escrito con fecha 19 de septiembre de 2008.
Esta actitud, fue acompañada por la comunidad teatral. En buena hora.
Pero este no es el final del asunto sino el inicio de una situación dual, paradógica. El Sr. Carcavallo, fue quien siendo secretario de Cultura de la comuna porteña, puso en funciones, durante la dictadura de Lanusse, como director del Teatro General San Martín, al Sr Kive Staiff.
El Sr Staiff cesó en esa función con el advenimiento de la democracia y volvió a asumir el cargo de la mano de la dictadura de Videla, el 14 de abril de 1976. De manera tal, que si el criterio a seguir es que quienes fueron funcionarios civiles de las dictaduras militares no están en condiciones éticas de asumir cargos públicos, la comunidad teatral debiera solicitar la renuncia del señor Staiff, quien se halla al frente de todo el teatro oficial porteño.En resumen: o se va Staiff o vuelve Carcavallo.

viernes 20 de marzo de 2009

ESPERANDOAADRIAN


Este inicio de siglo será recordado por una singular pandemia socio-psicológica que arrasa con actrices y actores. Dicho mal, es el síndrome de ESPERANDOAADRIAN.
Podríamos definir como el síndrome de ESPERANDOAADRIAN, una extendida forma de dependencia voluntaria e ilusoria, que desintegra la identidad. La misma consiste en condicionar cualquier construcción profesional, a la eventual convocatoria a un bolo en televisión. El mal se arraiga al amparo del presupuesto de que dicho trabajo, seguramente, será revelador de talento y catapultará al artista, a postergados, pero merecidísimos primeros planos de la farándula, en los cuales siempre – según su propio criterio - debería haber estado.
Dicho síndrome, redefine la profesión de forma estructural. El teatro independiente, se degrada a teatro off, ya que pierde su sentido autonómico (deja de gobernarse) y autárquico (deja de financiarse). Es decir, que al ser funcional a la espera del proverbial llamado, se hace teatro off de manera residual. Sería más propio definirlo como teatro cuasi-comercial periférico, en oposición al teatro comercial al que no accede, porque este convoca a figuras con pantalla, para amortizar los gastos de publicidad y hasta que no llegue el bolo salvador que implique el ansiado despegue, ese actor / actriz no tiene cabida en ese mundo para pocos. Tiene que esperar. Pero esta espera es dinámica, ya que tiene como fin “el ser visto”, “el ser descubierto”, por lo que lo impulsa a participar en todas las obras teatrales que estén a su alcance, siempre y cuando no demanden algún sentido de pertenencia del que no puede hacer cargo, ya que está ESPERANDOAADRIAN. Las consecuencias inmediatas son la degradación de la idea de grupo a la de elenco eventual. La mutación de cooperativa, a productor sin capital con elenco sin salario, y la conversión del concepto de Sala, como ámbito de creación y pertenencia, a mero albergue transitorio de espectáculos. El ESPERANDOAADRIAN, sustituye los presupuestos de creación artística, por los de entretenimiento. No se parte de la necesidad de expresión sino de la necesidad de empatía. No tengo necesidad de decir algo, sino simplemente de ser “descubierto”, por lo que será fundamental entrar en sintonía con el otro. Así, se abandona el principio rector del teatro independiente, que es ser un espacio en el cual se duda de los valores establecidos socialmente, para tomar el camino del teatro comercial, que busca confirmar los valores del establishment con afán de taquilla. De ese modo, la estética deja de ser engendrada por la ética y el conflicto rector, navega entre dos aguas, cuidándose de no dejarse arrastrar ni por la corriente de la problemática social, ni por la de las dudas existenciales del individuo. Un eclecticismo friboludo. El ingenio (en el mejor de los casos) suplanta a la inteligencia, los estímulos visuales y sonoros son un fin en si mismos y la coyuntura, en presente absoluto, genera debates anecdóticos, que sustituye a las discusiones ideológicas. El ESPERANDOAADRIAN, ha devastado objeto, sentido y mística del teatro independiente. Generar un contra discurso, una visualización alternativa del artista, implicará un trabajo lento, complejo y prolongado. Pero para ello es menester que nos juntemos.

martes 24 de junio de 2008


Es fácil. El tipo es un monstruo, tiene cancer en los riñones y está encerrado en la cárcel. No tendremos que declarar y correr los riesgos de Julio López No es probable que lo veamos frente a frente. Sumar nuestra voz a las miles que condenan a Astiz es justo y está muy bien, pero es fácil. Demasiado fácil. Me pregunto si Astiz trabajara en alguna institución relacionada a la cultura, al teatro, si este gremio lo condenaría publicamente. La discusión ética precede a la estética, antecede a la política. Reestablecer la discusión ética y someterse a las consecuencias de las conclusiones a las que arribemos sin importar los perjuicios coyunturales que acarreen, es una cuestión primordial. Liberarnos del yugo del mendrugo y recuperar el honor.

En la última dictadura militar, el goberando de la Provincia de Bs As, Gral Ibérico Saint Jean, afirmaba: Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después... a sus simpatizantes, enseguida... a aquellos que permanecen indiferentes, y finalmente mataremos a los tímidos.
En Mayo de 1 9 7 6 . A dos meses del golpe, Francisco Carcavallo, subsecretario de Cultura de la Provincia de Buenos Aires, presentaba un plan. Y hacía una advertencia en concordancia con el gobernador: “La cultura ha sido y será el medio más apto para infiltración de ideologías extremistas. En nuestro país los canales de infiltración artístico-culturales han sido utilizados a través de un proceso deformante basado en canciones de protesta, exaltación de artistas y textos extremistas. Así logran influenciar a un sector de la juventud, disconformista por naturaleza, inexperiencia o edad”.


HOY FRANCISCO CARCAVALLO INTEGRA EL DIRECTORIO DE PROTEATRO
Si a quien se le confió las armas de la patria es doblemente censurable en su actividad delictiva por utilizarlas contra el pueblo, el mismo criterio es aplicable a quienes hicieron uso de las instituciones culturales con el fin de perseguir artistas y ser cómplices del genocidio.

sábado 21 de junio de 2008

DEBATES


Dos hechos recientes intrínsecamente entrelazados, me llevan a escribir estas líneas. El primero, fue un interrogante surgido en una charla dada por Roberto Cossa, en la ciudad de Formosa, en el marco de la Fiesta Nacional del Teatro. En la misma surgió la siguiente pregunta: ¿por qué la gente de teatro no debate? ¿por qué no hay espacios para el debate? (Citándose por excepción a este foro). A los pocos días, de regreso en Buenos Aires, me llegó una invitación para presenciar una mesa redonda en la cual se debatiría sobre el teatro argentino actual y su compromiso con la sociedad, a la que asistirían como expositores, Pablo Bontá, Jorge Lopez Vidal, Salvador Amore, Jessica Schultz y Vanesa nieto. Hugo álvarez oficiaría de anfitrión y coordinador.Concurrí complacido por lo inusual de la convocatoria y constaté en el Teatro Azul (lugar en que se realizó el encuentro)la enorme avidez de los presentes por expresar ideas y opiniones sobre los más diversos temas. El común denominador no tardó en hacerse evidente: la necesidad de hallar espacios de encuentro para la discusión. ¿Y por qué no se da el debate? ¿Por qué la renuencia a debatir? ¿Qué inhibe el debate?Trataré de responder esta pregunta (de manera inconclusa, parcial y subjetiva) a modo de invitación a los demás foreutas a sumarse a esta empresa.Ya sea para abordar la discusión sobre lo intrínseco del arte o el fomento del arte, observo tres cuestiones sobresalientes que son poderosos disuasivos ante la voluntad de debatir, a saber:1. Los referentes artísticos, institucionales y políticos, no debaten. Eluden el debate. La carencia de discusión es tanto intrínseca como extrínseca respecto de la actividad. Es decir, no hay polémica ni artística ni política. El problema que genera estas ausencias doblemente pernicioso, ya que no solo nos priva de una función docente generacional, sino que no permite la docencia de sobre la forma de discutir. Las cuestiones estéticas, las temáticas, las éticas, las didácticas, así como las políticas para el sector y para el país, no son abordadas por los maestros de maestros. Opinando, convergiendo y confrontando, añoro ver a Gené, Fernandes, Alezzo, Briski, Monti, Gambaro, Bonet, Quinteros, Serrano, Cruz, Suarez Marzal, Bidonde, Pavloski, Iedvabni, por solo nombrar a los primero que se vienen a mi mente (lista caprichosa e incompletísima); o una generación más joven, Gallardou, Bartis, Veronese, etc; o Cossa (ARGENTORES), Brambilla (INT), Gonzalo (AAA), Staiff (TGSM), Lovero (PROTEATRO), Num, Lombardi, Correa, en sus roles de representación institucional. ¿Cómo poder propiciar algo que se demanda espontaneo? Aparentemente es contradictorio, pero tal vez haya que dar un empujón inicial para llegar al movimiento continuo. Lo sabremos intentándolo.2. La Ausencia de información y/o transparencia institucional, no permite que vivencias y sensaciones cotidianas, se cristalicen en protestas y propuestas colectivas de sólida argumentación. Un gran porcentaje de las aparentes polémicas radican en la ausencia de facilidad de recavar información sobre los organismos oficiales e institucionales, que provocan discusiones basadas en falta de conocimiento, elevación a ley universal de experienciqas personales y deducciones erroneas. Prueba de ello, fue la intervención en este foro del Abogado Gutierrez de Argentores, quien a poco de comenzar a intercambiar correos con los forteutas, despejó un sinnúmero de aparentes conflictos. Este acceso a la información, debe ser sencillo y accesible para un neófito del derecho administrativo (¿recuerdan cuando uno podía acceder a las finanzas del Instituto Nacional de Teatro y las resoluciones del consejo con solo hacer un click en la página web?) sin necesidad de tener que hacer un trabajo de auditor. Hoy internet nos brinda la posibilidad de publicitar la información de manera casi gratuita y eficaz. Queda pendiente concretar el reclamo de manera colectiva. Con los datos sobre la mesa, podremos ratificar o rectificar con argumentaciones sólidas.
3. El ninguneo y la marginación, como política de persecución de lo políticamente incorrecto, es el mayor escollo a superar. Es el terrorismo el arma predilecta para disolver discusiones en el ámbito de la política de fomento teatral. En términios prácticos, la pregunta que surge es: como se puede desarrollar una postura crítica sin quedar excluido (castigado) del sistema institucional . ¿Es posible disentir sin quedar marginado? ¿Se puede decir que "si la obediencia debida no excusa a Astiz tampoco a Staiff " y al mismo tiempo presentar un proyecto en el TGSM con probabilidades de ser aceptado? ¿Se puede proponer una modificación de la actual ley nacional de teatro y aspirar a becas y subsidios del INT? ¿Se puede preguntar sobre las autocontrataciones en un festival y no quedar afuera de la programación? Es sólo ejemplificativo y podría aplicarse a cada instancia institucional. La respuesta es irrelevante. Lo determinante es comprender que mientras la pregunta nos importe, será imposaible revertir el sistema. Los francotiradores podremos ser molestos, pero somos ineficaces. Es más, operamos (contrario a nuestros propósitos) de válvula de escape, de elemento de catarsis para consolidar el status quo. Así las cosas, amerita una revisión del sistema de forma conjunta, desistiendo de la hipotética ventaja personal que depare las coyunturales circunstancias.

domingo 6 de enero de 2008

Ni Oficialista ni Opositor, sino todo lo contrario.




Si hay algo en común entre las fuerzas políticas que se disputan los gobiernos, ya sea a nivel nacional, provincial o municipal es su ajenidad absoluta al tema: “CULTURA”.
Este ítem de gobierno es descubierto por el ganador de las elecciones de turno, a la hora de tener que comenzar a gobernar. Ante la ausencia de cuadros propios y de planificación de gestión para este tema, invariablemente, el gobernante de turno oferta cargos a diestra y siniestra teniendo por criterio selectivo, que la imagen pública del elegido sume beneficios a la propia imagen, en las próximas encuestas.
Así, después de cada período electoral, presenciamos la consabida calesita de nombres.
El que al fin se queda con la sortija, a su vez arma sus propias calesitas para los cargos subalternos a su jerarquía. De manera tal, que el designado para la tarea, comienza a pensar en la cuestión e interiorizarse en el tema con posterioridad a su asunción.
Dos cuestiones deberá cumplir a rajatabla: conformarse con un presupuesto miserable, haciéndolo lucir públicamente con el mayor bullicio posible y que no colapse ninguna de las instituciones que dependen de su área. Mientras siga en la línea de flotación, larga vida tendrá su designación, ya que cuenta con la ventaja de que puede haber muchas quejas, pero ningún plan alternativo, por lo que un buen gerenciamiento de los pedidos de los lobbys del sector que mayor contacto tengan con la prensa, lo dejaran a salvaguarda de cualquier zozobra.
De este tipo de estructura surgen secretarios de cultura que postulan que en un país con tanta desocupación, no puede haber plata para la cultura. No es este un rebuzne aislado, sino la consecuencia lógica de una construcción conceptual sobre el tema.

Mauricio Macri no es la excepción a la regla. La búsqueda de cuadros para cubrir los puestos del área se llevo a cabo de esta forma, con un grado de torpeza inusitado.
Personalmente difiero ideológicamente de su propuesta general de gobierno. Y la diferenciación la hallo palpable en áreas como seguridad, educación, salud. Puedo diferenciarme con nitidez si tomo como ejemplo el veto a la ley de producción gubernamental de medicamentos. No estoy de acuerdo y creo que el estado, por lo menos, debería fabricar las 30 monodrogas principales, para regular así el precio y garantizar el abastecimiento. Hallo una clara discrepancia con el actual gobierno de la ciudad. Pero en lo que respecta a Cultura, me es tragicómico leer las voces que se alzan en su contra. Este cacareo que se enarbola opositor a lo inexistente no es más que un reposicionamiento en la calesita. De los que estaban y les toca bajar, de los que esperan subir, de los que quieren seguir. Pero jamás reemplazar el juego circular en torno a la sortija por un plan cultural con criterios de transparencia y republicanismo.