jueves, 25 de junio de 2009


Coyuntura electoral y cultura.

En cada proceso electoral, los candidatos, se ven obligados a volcar sus propuestas en algún libro oportunista, folleto ad hoc o página web. Uno de los ítems a cubrir en estos trabajos, es el de cultura. Las “propuestas” no suelen pasar de buenos deseos sobre algo que denotan desconocer, más acorde a declaraciones de una aspirante a mis universo, que a un candidato a cargo público. Dicha vacuidad, se origina en la falta de cuadros especializados en la tarea, en la falta de verdaderos partidos políticos donde puedan desarrollarse y en la ausencia de genuina preocupación sobre la cultura como factor decisivo en la construcción de un modelo de país, tanto en los proyectos políticos personales, como en las coaliciones electorales.

El ganador de los comicios, por lo tanto, se verá en la necesidad de comprar hecho aquello que no pudo, no supo o no quiso elaborar. Allí, es donde aparecen los “EXPERTOS” que se han apropiado en las últimas décadas de las políticas públicas de fomento de la cultura, cambiando sin pudor de discurso y vereda política.