
El 25 de septiembre de 2008, PROTEATRO, se dirigía a la comunidad teatral, por medio de una misiva, diciendo: Proteatro se dirige a la comunidad teatral con el objeto de informar: A partir de una denuncia aparecida en un medio electrónico, haciendo referencia a la función pública desempeñada por el señor Francisco Carcavallo, durante la última dictadura militar. El directorio de este Instituto Proteatro, habiendo corroborado dicha denuncia y en defensa de los valores democráticos que reivindicamos, le solicitamos su alejamiento del organismo.El señor Carcavallo, que integraba este Directorio como representante de los empresarios teatrales nombrado por la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales (AADET), tal como lo exige la ley 156/99, efectivizó su renuncia por escrito con fecha 19 de septiembre de 2008.
Esta actitud, fue acompañada por la comunidad teatral. En buena hora.
Pero este no es el final del asunto sino el inicio de una situación dual, paradógica. El Sr. Carcavallo, fue quien siendo secretario de Cultura de la comuna porteña, puso en funciones, durante la dictadura de Lanusse, como director del Teatro General San Martín, al Sr Kive Staiff.
El Sr Staiff cesó en esa función con el advenimiento de la democracia y volvió a asumir el cargo de la mano de la dictadura de Videla, el 14 de abril de 1976. De manera tal, que si el criterio a seguir es que quienes fueron funcionarios civiles de las dictaduras militares no están en condiciones éticas de asumir cargos públicos, la comunidad teatral debiera solicitar la renuncia del señor Staiff, quien se halla al frente de todo el teatro oficial porteño.En resumen: o se va Staiff o vuelve Carcavallo.
Esta actitud, fue acompañada por la comunidad teatral. En buena hora.
Pero este no es el final del asunto sino el inicio de una situación dual, paradógica. El Sr. Carcavallo, fue quien siendo secretario de Cultura de la comuna porteña, puso en funciones, durante la dictadura de Lanusse, como director del Teatro General San Martín, al Sr Kive Staiff.
El Sr Staiff cesó en esa función con el advenimiento de la democracia y volvió a asumir el cargo de la mano de la dictadura de Videla, el 14 de abril de 1976. De manera tal, que si el criterio a seguir es que quienes fueron funcionarios civiles de las dictaduras militares no están en condiciones éticas de asumir cargos públicos, la comunidad teatral debiera solicitar la renuncia del señor Staiff, quien se halla al frente de todo el teatro oficial porteño.En resumen: o se va Staiff o vuelve Carcavallo.
